Esa gente que se pasa por tu casa para proponerte el último grito en productos del tipo que sea. Encuestadores, vendedores de seguros, de acceso a Internet, etc. Me acabo de dar cuenta que ya no nos venden Biblias ni enciclopedias. A cambio los bancos te acosan con llamadas intempestivas a cualquier hora para pedirte dinero a cambio de darte ellos una parte y luego pedirte el doble.
¡Me han hecho un lío hace 5 minutos que lo flipas! Suena el timbre, abro la puerta. Veo a un chaval con traje y una libreta. No se presenta de entrada! Nooooo! Que haya misterio. Me hacen una pregunta: "tiene usted internet?" y hala, empiezan su espectáctulo! Y tú sin saber que está pasando.
Te empiezan a dar una información que generalmente no te interesa nada, contestan solo parcialmente a tus preguntas aclaratorias, y duran y duran...
La opción rápida: lo siento pero ahora no me interesa. Opción un poco menos rápida pero algo más amable: que es lo quería usted? Si no responden optese por la opción rápida. Si responden con vaguedades, vuelvase a preguntar, si te responden con más datos sin aterrizar en nada, optese por la opción ultrarapida: perdón pero no queremos nada. Buenos días.
Recomendación: si no vienen a medir el contador del gas o es el cartero, no se debería dedicar ni un minuto.
R.
miércoles, mayo 05, 2010
Vendedores ambulantes
Publicado por
Ramón Martín
a las
2:51 PM
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